Instrucciones para despegar el móvil de la mano

 

Si ha nacido usted entre los años 1980 y 1999 le habrá crecido en su mano un apéndice con pantalla a la edad de 13-18 años.

Sepa que esa prolongación es removible, y contrario a la creencia popular, dejar de tenerlo no le hace menos sociable.

Si quiere involucionar y despegarlo de sí sólo debe seguir éstos 3 pasos:[i]

1.Levante la mirada al cielo unos instantes, compruebe que aún existen las estrellas, tome aire y lentamente baje de nuevo la cabeza (tenga cuidado de no romper sus cervicales, su generación es más susceptible a las hernias).            

Intente en este momento SIMPLEMENTE APAGAR EL MÓVIL Y GUARDARLO EN UN CAJÓN. Haga caso omiso de notificaciones, globos y alertas que salten en la pantalla. ¿No le es posible? Obvio, aunque no tenga venas, su Smartphone está conectado a su sistema circulatorio de ahí que sienta taquicardias cuando le queda poca batería y no hay enchufes cerca.

2. Para poder desconectarse del teléfono, a modo de desintoxicación, coja con la otra mano un libro: huélalo, calibre su peso, sienta su tacto y cuando se haya familiarizado con él ábralo y empiece a leer. Si encuentra en texto palabras desconocidas use un diccionario y evite consultarlo con San Google (Ya sabemos que tiene todas las respuestas, pero usar un diccionario le ayudará a comprobar que puede aprender algo de otras fuentes que no tienen pantalla).                           

Durante toda la lectura concentre sus ojos en las letras del libro, es probable que sienta un extraño escozor y comience a lagrimear, no se preocupe, es normal, se debe a que los libros no tienen brillo ni saturación.

3. Sin pensar en ello, deje que su teléfono se descargue y no vuelva a enchufarlo en un par de horas, repita la operación alargando cada vez más los intervalos de descarga/lectura. Comprobará que el libro le ofrece interesantes y variadas opciones lúdicas (Como en Snapchat, Blogger o Facebook, hay libros reales y otros de ficción).[ii]                       Una vez que ponga en práctica este ejercicio comprobará que el peso del libro es directamente proporcional al tiempo que deja de estar sin su extremidad tecnológica.  No sólo deja libre su mano, también se crea espacio nuevo en su cerebro. 

Existe un extraño efecto producido por los libros, puede que involucione lo suficiente para que se haga usted más crítico, coherente, imaginativo, curioso o erudito… no tenga miedo, se llama Tener Cultura.

[i] Este texto está diseñado especialmente para usted, que como buen Millenial, sus lecturas habituales comienzan con “7 pasos para”, “Los mejores 10” o titulares por el estilo, ya que a partir de 140 caracteres su cerebro necesita un texto fácil y resumido.

[ii]   Si le ha gustado el texto no necesita compartirlo en redes sociales, sólo háblelo en una charla personal (sin acceso a wifi) con su mejor amigo/a.

Imagen: Bolligan

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